¡Ahora sí! La estancia infantil “Chiquitzin” abre sus puertas… poquito a poquito

Después de meses de espera (y muchas promesas políticas), la estancia infantil “Chiquitzin”, ubicada en el fraccionamiento La Rueda, finalmente abrió sus puertas. Bueno, una de tantas , porque el ingreso de niños está ocurriendo en entregas semanales, como si fueran ediciones coleccionables: 15 menores por semana.

Georgina Sánchez Barrios, presidenta del Patronato del DIF municipal, anunció con entusiasmo que ya hay 60 niños inscritos, aunque el objetivo final es recibir a 690. A este paso, si seguimos metiendo de 15 en 15, alcanzamos la meta… ¿en 2026?

“La idea es hacerlo ordenado y correcto”, declaró Sánchez Barrios, dejando claro que la improvisación no es bienvenida en este espacio (aunque todos sabemos que nada dice “planificación” como ir metiendo de a poquitos porque apenas están acomodando ).

Eso sí, la funcionaria no perdió oportunidad de recordar que este centro fue uno de los grandes legados de la administración anterior. Y como hay continuidad, pues ni modo de dejar tirado el changarro. Al menos algo que sí se agradece: los niños que acuden son hijos de padres trabajadores que realmente lo necesitan, lo que da sentido a todo el esfuerzo.

La estancia, inaugurada en septiembre pasado, promete áreas estratégicas para el sano desarrollo de los menores. ¿Qué significa eso exactamente? Pues lo de siempre: juegos, espacios para dormir, para comer y –esperamos– personal que no se espante con llantos a las 7 de la mañana.

“Ya estamos con las puertas abiertas”, reiteró Sánchez Barrios, aunque medio entornadas. Actualmente, son poco más de 30 los pequeñitos que han ingresado, con más sumándose cada semana a este programa que, si bien avanza lento, por lo menos avanza.

Entre buenas intenciones, promesas heredadas y una entrada controlada estilo “VIP”, parece que “Chiquitzin” por fin empieza a dar servicio. Ahora falta que cumpla lo que promete… y que no se queda solo en el corte de listón.