APRUEBA COMISIÓN REFORMA PARA CASTIGAR CON MAYOR SEVERIDAD A QUIEN MANEJE BORRACHO: “EL MENSAJE ES CLARO”, DICE MEMO VEGA

Porque manejar bajo los efectos del alcohol o drogas no es Fórmula 1, ni Mario Kart, sino una situación que puede terminar en tragedia, la Comisión de Administración y Procuración de Justicia —presidida por el diputado Memo Vega— aprobó la Iniciativa de Seguridad Vial que endurece las sanciones para quienes, al volante y en estado inconveniente, provoquen la muerte o lesiones graves.

La reforma modifica el artículo 228 del Código Penal, y establece que quien conduzca en estado de ebriedad o bajo el influjo de sustancias psicotrópicas y cause la muerte de una persona, podrá enfrentar de 5 a 12 años de prisión, además de 200 a 500 horas de trabajo comunitario (probablemente recogiendo basura que otros tiran después de fiestas), y 100 a 400 días de multa.

“El mensaje que debemos enviar es que conducir en estado de ebriedad o bajo el influjo de drogas será grave en Querétaro”, sostuvo el diputado Vega, dejando claro que la época del “nomás eran dos” está oficialmente en extinción legislativa.

El legislador también reconoció la participación de quienes impulsaron la iniciativa, entre ellos diputados de Morena y PT, así como el presidente municipal de Querétaro, Felipe Fernando Macías Olvera —porque cuando se trata de salvar vidas, al parecer sí se puede trabajar en equipo.

Según argumentos presentados en la sesión, desde 2018 los accidentes relacionados con consumo de alcohol aumentaron del 1.9% al 5.7% del total de incidentes viales, junto con el incremento de hechos con consecuencias fatales o graves. Es decir, el problema sí estaba creciendo, y no solo era percepción ciudadana o memes con fotos de coches en postes.

Memo Vega admitió que aún falta fortalecer la cultura de prevención, pero afirmó que la aprobación es un paso necesario para:

  • Reducir muertes y lesiones graves.

  • Disuadir conductas de riesgo con sanciones más severas.

  • Proteger a peatones, ciclistas y motociclistas, quienes representan más de la mitad de las víctimas viales.

Con esta reforma, Querétaro busca posicionarse como un referente nacional en seguridad vial… y como un recordatorio de que, si alguien quiere beber, el volante puede esperar, pero la ley ya no perdona.