Resalta CROMEQ importancia histórica de Tolimán y recuerda que la memoria no tiene pila… pero sí guardianes
Tolimán, Qro.— Si las piedras hablaran, aquí en Tolimán no habría necesidad de conferencia, pero como aún no se animan, los cronistas hicieron lo propio durante la 457ª reunión mensual ordinaria de la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Querétaro (CROMEQ), donde la historia, la identidad y un poquito de solemnidad con sabor otomí-chichimeca, fueron las estrellas del día.
El encuentro, realizado en el Salón de Cabildos de la Presidencia Municipal, contó con la presencia de la Secretaria del H. Ayuntamiento, Mtra. Cecilia Gudiño, en representación del presidente municipal Alejo Sánchez De Santiago, así como con más de 20 cronistas municipales, honorarios y eméritos, quienes llegaron con libretas, grabadoras… y seguramente con anécdotas bajo el brazo.
Durante su mensaje, el presidente de la CROMEQ, Profr. Omar Arteaga Paz, recordó con pasión —y casi con ritmo ceremonial— que Tolimán no solo es geografía, es memoria viva.
“Aquí, la historia no solo está en los libros, sino en los rituales, en la palabra antigua, en las manos que tejen, en las mayordomías, en los guardianes del territorio sagrado”, expresó.
Y por si alguien tenía duda, remató poéticamente:
“Cada cerro es testigo, cada piedra archivo y cada camino un capítulo vivo de la identidad queretana”.
Porque sí: en Tolimán, hasta el viento tiene antecedentes culturales comprobables.
Cronistas: esos héroes con pluma, café y paciencia histórica
Omar Arteaga aprovechó el encuentro para reconocer a quienes dedican su vida a documentar aquello que otros apenas recuerdan vagamente.
“Somos los puentes entre generaciones, los que escuchan cuando otros pasan de largo, los que escriben lo que el tiempo intenta borrar”.
Y si a eso se suma revisar archivos polvosos, decodificar leyendas y sobrevivir entrevistas de adultos mayores con memoria selectiva… el aplauso fue más que merecido.
También destacó que Querétaro necesita cronistas que no solo documenten, sino que inspiren:
“Necesitamos voces que reconozcan al artesano, al campesino, al músico, al migrante, al joven que levanta nuevas esperanzas”.
Tolimán: sede, símbolo y anfitrión con linaje
La Cronista Municipal de Tolimán, Mtra. Yolanda Reséndiz Hernández, dio la bienvenida a los asistentes con un mensaje que recordó por qué este municipio es referente cultural y patrimonio vivo.
“Somos los guardianes de nuestra memoria. Nuestra labor es el hilo conductor que une pasado, presente y futuro”.
Además, explicó con claridad y firmeza las tres tareas esenciales del cronista moderno:
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Custodia de la identidad.
Guardar actas, historias y tradiciones, porque luego se pierden “y ya no aparecen ni en Google”. -
Legado para nuevas generaciones.
Para que niñas, niños y jóvenes sepan que sus raíces son más profundas que un meme viral. -
Propuesta para el desarrollo.
Porque la cultura no es adorno: es motor, orgullo y atractivo.
Reconocimientos y palabras con historia
Durante el encuentro fue entregado un reconocimiento al Cronista Municipal de Jalpan de Serra, Roberto Berrones Montes, por ser miembro fundador de la CROMEQ; y el Cronista Emérito de la UAQ, Juan Trejo Guerrero, presentó su libro autobiográfico “Viví para Contarla”, título que, por cierto, muchos asistentes confesaron sentirse tentados a usar también… pero para sus informes anuales.
Un cierre con eco ancestral
Antes de concluir, Omar Arteaga lanzó un mensaje final digno de grabarse en cantera:
“La memoria se honra, se comparte y se narra. Que sigamos siendo el eco de nuestro pueblo”.
Entre aplausos, fotografías y quizá la sensación de que el tiempo también tomaba nota, la reunión concluyó con un recordatorio:
📍 La historia no se deja al olvido… se escribe.
Y si es en Tolimán, mucho mejor: ahí hasta el silencio tiene memoria.













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