Crece la angustia: aún sin rastro de dos jóvenes desaparecidos de San Nicolás, Tequisquiapan

*Colectivo de búsqueda inspecciona canal de riego en San Juan del Río; a casi un año de su desaparición, no hay pistas claras sobre el paradero de Miguel Ángel Lira y Rolando Rodríguez*.

La desesperación y el paso del tiempo siguen haciendo mella en las familias de Miguel Ángel Lira y Rolando Rodríguez, dos jóvenes originarios de San Nicolás, Tequisquiapan, que desaparecieron en septiembre de 2024 sin que hasta ahora se tenga claridad sobre su destino.

Este fin de semana, un colectivo de búsqueda de personas desaparecidas acudió a un canal de riego en la comunidad de Santa Matilde, en San Juan del Río. La zona, cercana a la carretera estatal 122, fue intervenida con la esperanza de encontrar algún indicio que ayude a resolver el caso que, a casi un año de distancia, continúa sin respuesta.

La búsqueda se dio tras recibir una posible pista. Desde temprana hora, elementos de diversas corporaciones —entre ellas policías municipales de Corregidora, El Marqués y Querétaro, así como la Policía Estatal y la Fiscalía General del Estado— participaron en el operativo, acompañados por binomios caninos y drones con cámara térmica. A pesar del esfuerzo, no se reportó ningún hallazgo.

La incertidumbre es lo peor. No saber si están vivos, si sufren… es una tortura diaria”, expresó una familiar.

La Fiscalía informó que en enero fueron detenidas dos personas posiblemente relacionadas con la desaparición de los jóvenes, quienes se encuentran vinculadas a proceso. La última vez que Miguel Ángel y Rolando fueron vistos con vida, se encontraban en un domicilio del municipio de Pedro Escobedo. A pesar de esta línea de investigación, no se han ofrecido resultados concretos.

La preocupación crece entre los colectivos y familiares, quienes temen que el caso se enfríe con el paso del tiempo. Por ello, las búsquedas continuarán en diversos puntos del estado, de forma aleatoria, hasta encontrar una respuesta.

Solo pedimos que no los olviden, que las autoridades no suelten el caso”.

La ausencia de Miguel Ángel y Rolando no solo deja un vacío en sus hogares, sino que evidencia la urgencia de reforzar los mecanismos de búsqueda y atención a personas desaparecidas en Querétaro.