Maltrato infantil no da tregua en San Juan del Río: hasta ocho reportes por semana
Aunque nadie quiere hablar del tema, las cifras son claras y poco alentadoras. En San Juan del Río, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF San Juan del Río recibe hasta ocho reportes semanales por maltrato infantil, una estadística que, lejos de disminuir, se mantiene constante.
La titular del área, María Antonieta Ortega Saavedra, explicó que estos casos —que suman alrededor de 32 denuncias al mes— van desde la ya recurrente omisión de cuidados hasta situaciones de trabajo infantil, ese problema que muchos prefieren no ver… salvo cuando ocurre justo frente a ellos.
Una vez que llega un reporte, el personal de la procuraduría interviene para evaluar el entorno del menor y, cuando las condiciones no dan para más, se activa el protocolo de protección. En este contexto, desde octubre de 2021 a la fecha, 47 niñas, niños y adolescentes han sido separados de su entorno familiar y enviados al Centro de Asistencia Social “Carmelita Ballesteros”, en la capital del estado, luego de que la Fiscalía General del Estado así lo determina.
Solo en 2025, ya van tres casos, como para que nadie diga que “son situaciones aisladas”.
El diagnóstico es contundente: el 98% de los casos se deben a omisión de cuidados, mientras que el 2% restante corresponde a violencia familiar. Ortega Saavedra puntualizó que, al menos en los expedientes atendidos por la dependencia, no se han detectado casos de abuso sexual, aunque sí múltiples escenarios donde los adultos responsables brillan… pero por su ausencia.
Y es que, según explicó, no son pocos los casos en los que los menores ni siquiera cuentan con registro oficial, lo que complica comprobar vínculos familiares y obliga a actuar con rapidez. “La gran mayoría es por omisión de cuidado; a veces ni los padres pueden acreditar que lo son”, reconoció la funcionaria.
El trabajo infantil es otro foco rojo que se mantiene encendido. Para atenderlo, se realizan recorridos en distintas zonas del municipio y se insiste —una y otra vez— en que la ciudadanía denuncie cuando detecte a menores trabajando, solos o acompañados. Porque sí, mirar para otro lado también tiene consecuencias.
Finalmente, desde el DIF se apuesta a la prevención, mediante talleres escolares impartidos por el área de Atención a Niñas, Niños y Adolescentes (ANNA), enfocados en el respeto a los derechos de la infancia y la detección temprana de la violencia.
El mensaje es claro, aunque incómodo: el maltrato infantil no es un rumor ni una exageración, es una realidad persistente en San Juan del Río. Y mientras no se asuma como un problema colectivo, seguirá acumulando reportes… semana tras semana.













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