Diputada queretana desmantela “cuento de hadas” presentado como Plan Nacional de Desarrollo
Desde la máxima tribuna del país, la diputada federal por Querétaro, Lorena García Alcocer, decidió no seguirle el juego al Ejecutivo y, con el micrófono encendido, calificó el tan esperado Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030 como lo que, según ella, realmente es: un compilado de frases bonitas, promesas recicladas y ocurrencias dignas de sobremesa… pero eso, todo sí envuelto en papel oficial.
En su intervención, la legisladora del PAN lamentó que el documento supuestamente rector del futuro del país no tenga ni pies ni cabeza. Técnicamente, dijo, no hay diagnóstico; estratégicamente, no hay rumbo; y políticamente, sobra egocentrismo y falta democracia. «No es un Plan. Es una historieta. Un panfleto disfrazado de estrategia nacional», soltó sin tapujos.
García Alcocer se fue directo a la yugular, acusando que el texto, lejos de proyectar un desarrollo nacional, parece escrito desde la comodidad del autoelogio y el aislamiento centralista. «No se escuchó a los estados, ni a los municipios, ni a la sociedad civil. ¿Nacional? ¿En serio? ¿A qué nación se consultó?», preguntó, con ironía incluida.
En temas sensibles como salud, educación, seguridad y corrupción —esos pequeños detalles que a veces se olvidan— la diputada señaló que el documento simplemente no se molestó en ofrecer soluciones reales. Y en cuanto a ciencia y juventud, dijo que pareciera que al país le da miedo mirar al futuro, pues ni una pizca de innovación aparece entre sus páginas. “Se reciclan frases, se reciclan programas… y claro, también se reciclan errores”, ironizó.
Especialmente crítica fue su postura sobre seguridad y equidad de género. Con cifras en mano, recordó que más de 10 mujeres son asesinadas cada día en México, mientras el gobierno responde con silencio y omisiones. “La indiferencia institucional también mata”, sentenció.
Y como si todo esto no fuera suficiente, también se arremetió contra la eterna receta de militarizar como solución mágica. «El 61% de los mexicanos se siente inseguro, pero no se ve ni una estrategia distinta. Solo más de lo mismo, pero con uniforme», remató.
García Alcocer cerró su intervención con un llamado (y una advertencia) al Congreso de la Unión: no aplaudir documentos huecos, no ser cómplices del abandono disfrazado de estrategia, y sí exigir un verdadero plan que esté a la altura del país que se dice gobernar.
“México liderazgo merece, no simulaciones; soluciones, no discursos”, concluyó. Y mientras ella bajaba del podio, el Plan… seguía sin rumbo.











